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El Populismo en ascenso y sus formas

Si bien es cierto que el liberalismo ha supuesto un cambio para Europa y en general para el mundo entero, este podría darse como embrión de lo que algunos especialistas han denominado como ”el fin de la historia”, es decir: el triunfo del liberalismo perpetuo, sea mediante cualquiera de sus formas o variantes.
Nos puede llamar la atención actualmente que en los últimos años los gobiernos de sudamérica se han tornado al ámbito de los llamados gobiernos ”populistas”(palabra que nadie sabe por qué, pero tiene unas inmediatas connotaciones negativas que a mi parecer son producto de la propaganda liberal). Posiblemente este término tenga actualmente un significado incierto para la mayoría de la población y convenga explicar qué es lo que encarna en el caso de los gobiernos ”libertadores” de sudamérica.
Podemos definir el populismo haciendo una similitud de la política y el teatro, que es el ejemplo más clásico. En el teatro de la política tenemos una serie de protagonistas y personajes principales que en el último siglo hemos visto que dichos papeles teatrales se han dividido en dos corrientes:
La corriente de lo que podemos llamar la ”democracia liberal” y la corriente populista.
En al corriente de la democracia liberal el protagonista suele ser la misma democracia liberal aunque con un cambio de actores secundarios (izquierdas, derechas, centro, etc. pero siempre e imperativamente democracia). Por otro lado, tenemos los gobiernos populistas entre los que se incluyen gobiernos fascistas del ámbito histórico, que basan la estrategia en hacer del protagoista de dicha obra teatral al pueblo.
Los gobiernos ”populistas” actuales de sudamérica vienen significando una proliferación conjunta de estas dos anteriores corrientes, pues a la vez que el pueblo es el principal actor, también lo es la democracia. La democracia como mito y sujeto de la misma democracia, intocable e inevitable. Quien pretende jugar fuera de esta en el mundo de la política y tener relvancia, debe usar la misma jerga pro-demócrata o de lo contrario su atención será nula o se dará como portador de una imagen áltamente negativa.
Para concretar más las situaciones políticas de América latina convendría retroceder unos años en el tiempo y analizar las situaciones anteriores.
Es conocido por todos el que ha triunfado como el presidente más humilde del mundo durante su mandato entre el año 2010-2015 José Mujica, ex-presidente de la República Oriental de Uruguay. Un ejemplo fantástico de populismo, una imagen campechana y cercana al pueblo; perfecto ejemplo de la fusión de fase avanzada de las dos corrientes anteriormente nombradas en el simil de ”el teatro de la política”. Podriamos distinguir en esta fusión de opciones una tercera que a partir de ahora llamaremos ”populismo democrático”.

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José Mujica es sucesor y predecesor del Dr.Tabaré Vázquez, actual presidente de la República Oriental de Uruguay(Que cabe resaltar que, al igual que su primer predecesor, Jorge Batlle y el predecesor de este, Julio Maria Sanguineti, son masones, o en el caso de Batlle, tuvo una gran influencia masónicas durante su mandato) y del mismo partido que el señor Mujica: el Frente Amplio.
Al igual que en muchos casos de populismo democrático, anteriormente se daba un sistema bipartidista o de dominación bipartidista a lo largo de la historia del país. En este caso, el Partido Nacional y el Partido Colorado, así como en el caso de Bolivia con los partido del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y el Movimiento al Socialismo (MAS) o en Argentina con el Partido Justicialista y las diferentes ”Uniones Cívicas” que se han dado, e incluso podemos nombrar el caso de España aunque no sea un caso latinoamericano, con el Partido Popular (Anteriormente Alianza Popular) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que además es curioso que una vez los gobernantes de dichas naciones pertenecientes a estos partidos han agotado las opciones tradicionales y cansado a la población hasta la saciedad salga una tercera opción que encarna el populismo democrático, ya sea desde un tercer partido, o desde un candidato que se adueñe de la dialéctica populista democrática de uno de estos partidos tradicionales.
Estas terceras opciones suelen servir o bien como anzuelo para las élites de la alta finanza internacional dando juego a la palabrería democrática y manteniendo al pueblo enamorado de la imagen del gobierno de la innovación, del gobierno ”del cambio”(o demás palabrería con falsas connotacioens revolucionarias o reformistas democráticas).
Una vez el gobierno es el salvador, es ”el cambio” o simplemente rompe la estética tradicional de los gobiernos anteriores dando paso al populismo democrático y a una dialéctica pseudo-revolucionaria, entonces es cuando de manera definitiva, las élites de la alta finanza internacional – las mismas que dirigían y financiaban las anteriores opciones de los gobiernos tradicionales – tienen todo perfectamente atado, dado que el pueblo es manejado mediante estética falsamente vanguardista y cambiante mientras que el poder financiero que maneja todos los hilos sigue siendo el mismo.
Próximo paso del populismo democrático: España.

Artículo por: Santiago González.

El Rebelde – Entrevista a Dominique Venner

¿Qué es un rebelde? ¿El rebelde nace o se hace? ¿Existen diferentes tipos de rebeldes?

Es posible ser indómito intelectualmente, ser irritante para el rebaño, sin llegar a ser un rebelde de verdad. Paul Morand (un diplomático y novelista célebre por su antisemitismo y su colaboracionismo en la Francia de Vichy) es un buen ejemplo de ello. En su juventud, él era algo parecido a un espíritu libre bendecido por la fortuna. Sus novelas eran exitosas. Pero no había nada rebelde, ni siquiera desafiante en ello. Simplemente había sido por haber elegido el bando de la Revolución Nacional entre 1940 y 1944, por ser persistente en su oposición al régimen de postguerra y por sentirse como un proscrito que se construye la figura rebelde que todos conocemos de él a través de sus “Diarios”.

Otro ejemplo de este tipo, aunque bastante diferente, es Ernst Jünger. A pesar de ser el autor de un importante tratado rebelde durante la Guerra Fría, Jünger nunca fue en realidad un rebelde. Un nacionalista en un periodo de nacionalismo; un excluido, como la mayoría de la alta sociedad, durante el Tercer Reich; vinculado a los conspiradores del 20 de Julio, aunque en principio opuesto a asesinar a Hitler. Básicamente por motivos éticos. Su trayectoria al margen de la moda le convierte en un “anarca”, la figura que él inventó y de la que él fue a partir de 1932 su representante perfecto. El anarca no es un rebelde. El anarca es un espectador que desde lo alto observa lo que ocurre en el fango de la superficie.

Totalmente opuesto a Morand y a Jünger se encuentra el poeta irlandés Patrick Pearse, que fue un autentico rebelde. Él puede ser descrito como un rebelde de nacimiento. Desde joven ya se sentía atraído a la larga historia de rebelión de Erin (Eire). Posteriormente se asoció al Resurgimiento Gaélico, que yacía en la base de la insurrección armada. Miembro fundador del primer IRA, fue el verdadero líder del Alzamiento de Pascua de 1916 en Dublín. Este fue el motivo por el que fue disparado. El murió sin saber que su sacrificio seria la inspiración que llevaría a la victoria de su causa.

1 Patrick Pearse

Un cuarto ejemplo, también radicalmente diferente, es Alexander Solzhenitsyn.  Hasta su arresto en 1945, había sido un soviético leal que raramente cuestionó el sistema en el que había nacido y que había cumplido lealmente su deber durante la guerra como oficial de reserva del Ejército Rojo. Su arresto y su posterior descubrimiento del Gulag y de los horrores que ocurrían allí desde 1917 provocaron un giro total, llevándole a combatir un sistema que con anterioridad había aceptado ciegamente. En este momento es cuando se convierte en un rebelde – no solo contra el Comunismo, sino también contra la sociedad capitalista, pues consideraba que ambos sistemas eran igual de destructores de la tradición y opuestos a formas de vida superiores.

Las razones que convirtieron a Pearse en un rebelde no eran las mismas que las de Solzhenitsyn. En este último caso fue el shock de determinados eventos, seguidos de una heroica lucha interna, lo que le convirtieron en un rebelde. Lo que ambos tienen en común, lo que ellos descubrieron a través de diferentes caminos, era la total incompatibilidad entre su ser y el mundo en que les había tocado vivir. Esta es el primer rasgo del rebelde. El segundo es su rechazo del fatalismo.

 ¿Cuál es la diferencia entre rebelión, revuelta, disidencia y resistencia?

Revuelta es un movimiento espontaneo provocado por una injusticia, una ignominia o un escándalo. Hija de la indignación, la revuelta raramente se mantiene. La disidencia, como la herejía, es una ruptura con una comunidad, ya sea política, social, religiosa o intelectual. Sus motivos son a menudo circunstanciales y no necesariamente llevan una lucha implícita. Respecto a la resistencia, mas allá del sentido mítico que alcanzó durante la guerra, significa la oposición de uno, incluso oposición pasiva, a un sistema o fuerza particular, simplemente y nada más que eso. Ser rebelde es algo más.

¿Cual es, entonces, la esencia de un rebelde?

Un rebelde se alza contra todo aquello que considera ilegitimo, fraudulento o sacrílego. El rebelde sigue su propia ley. Esta es su característica distintiva. Otro rasgo que le distingue es su voluntad para comprometerse en la lucha, incluso cuando no hay esperanza de éxito. Si lucha contra un poder, es porque rechaza su legitimidad, porque cree en otro tipo de legitimidad, la del alma o la del espíritu.

¿A quién pondrías como modelo de rebelde histórico o literario?

La Antígona de Sófocles es el primer ejemplo que me viene a la cabeza. Con ella entramos en un espacio de legitimidad sagrada. Ella es una rebelde fuera de lealtad. Ella desafía los decretos de Creonte debido a su respeto por la tradición y por la ley divina (enterrar a los muertos), el cual Creonte viola. No importa si Creonte tiene o no razones; eso es sacrilegio. Antígona se ve a sí misma justificada en su rebelión.

Es difícil elegir entre otros muchos ejemplos… Durante la Guerra de Secesión, los yanquis designaron a sus adversarios confederados como rebeldes: “rebs”. Esto fue buena propaganda, pero no era cierta. La Constitución Americana implícitamente reconocía el derecho de los estados miembros a separarse. Las formas constitucionales habían sido mucho más respetadas en el Sur. Robert E. Lee nunca se vio a sí mismo como un rebelde. Tras su rendición en Abril de 1865, trató de reconciliar Norte y Sur. Sin embargo, en ese momento, surgieron los verdaderos rebeldes, aquellos que siguieron la lucha contra el ejército de ocupación del norte y sus colaboradores.

Es cierto que estos rebeldes cayeron en el bandidaje, como Jesse James. Otros transmitieron a sus hijos una tradición que ha tenido una gran posteridad literaria. En Los Invictos, una de las novelas más bonitas de Faulkner, existe, por ejemplo, una descripción fascinante de un joven simpatizante confederado, Drusilla, que nunca dudó de la justicia de la causa del sur o de la ilegitimidad de los vencedores.

¿Cómo se puede ser rebelde en la actualidad?

¡Cómo no serlo! Existir es desafiar todo lo que te amenaza. Ser rebelde no es acumular una biblioteca de libros subversivos o soñar con conspiraciones fantásticas o con echarse al monte. Es crear tu propia ley. Encontrar en ti lo que vale únicamente. Asegurarse de que nunca te “curarás” de tu juventud. Preferir alzar a todo el mundo contra los muros antes que permanecer tumbado. Tomar todo aquello que puede ser convertido en tu ley, sin preocuparse de las apariencias.

En cambio, yo nunca pensaría en cuestionar la inutilidad de las batallas aparentemente perdidas. Piensa en Patrick Pearse. También he hablado de Solzhenitsyn, que personifica la espada mágica de la que habla Jünger, “la espada mágica que hace que temblar al tirano.” En esto Solzhenitsyn es único e inimitable. Pero este poder se lo debemos a alguien que fue menos grande que si mismo. Esto tendría que ser el espejo en el que mirarnos. En Archipiélago Gulag, Solzhenitsyn cuenta la historia de su “revelación.”

1 Solzhenitsyn

En 1945 él estaba en una celda en la prisión de Boutyrki, en Moscú, junto a una docena de prisioneros cuyas caras estaban demacradas y sus cuerpos destrozados. Uno de los prisioneros, sin embargo, era diferente. Era un viejo coronel del Ejército Blanco, Constantin Iassevitch. Había sido encarcelado por su papel durante la Guerra Civil. Solzhenitsyn comenta que l coronel nunca habla de su pasado, pero en cada faceta de su ser era obvio que la lucha no había acabado para él. A pesar del caos que reinaba en el espíritu de los otros prisioneros, el mantenía una visión del mundo que le rodeaba clara y decisiva. Esta disposición le daba a su cuerpo una presencia, una flexibilidad, una energía que desafiaba a los años. Él se duchaba en agua helada cada mañana, mientras que el resto de prisioneros cada día eran más apestosos y mas quejicas.

Un año después, tras ser enviado a otra prisión de Moscú, Solzhenitsyn se enteró de que el coronel había sido ejecutado.

“Había sido visto a través de los muros de la prisión con ojos que permanecían jóvenes perpetuamente… Esta lealtad indómita a la causa por la que había luchado le había dado un poder muy poco común.”

Al pensar en este episodio, yo me digo a mi mismo que nosotros no podemos ser otro Solzhenitsyn, pero que está dentro de nosotros poder emular al viejo coronel del Ejército Blanco.

1 Dominique Venner Samurai

Traducción al español hecha por Cultura y Geopolítica  de la entrevista a Dominique Venner publicada en la web Counter Currents.

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El Estado es la Razón; la Patria el Corazón

Estamos acostumbrados a ver y a oír como los políticos y otros individuos expertos en todología cacarean en los grandes medios de comunicación intentando convencer a un público ya convencido de que sus propuestas son las más adecuadas para el buen funcionamiento de un país. Aunque en un principio pueden parecer muy variadas y aparentemente dispares no dejan de ser los mismos engranajes, resortes, de un sistema polarizado con multitud de ramas secas.

¿Quiénes tienen razón? ¿Acaso alguno la tiene? La respuesta es sencilla. Todos tienen razón, cualquier alternativa (aunque sea moderada o reformista)  puede funcionar si se aplica correctamente. ¿Cuál es el problema en este país? El arraigado sectarismo endémico que hace, que nos hace, creer que nuestro sistema es el mejor y va a funcionar porque desde el corazón estamos firmemente convencidos sobre ello. Es magnífico, no, es necesario, tener férreas convicciones sobre nuestra cultura, nuestro pasado, nuestra gente y sobre todo, el legado que vamos a dejar.

Todo ello, todas esas corrientes pasionales, no pueden ni deben mezclarse con las estructuras estatales. Esas características intrínsecas de cada pueblo del mundo se han de reproducir en la patria, un ente espiritual que alberga el ethos de los pueblos. No debemos caer, de nuevo, en el error de confundir la patria con la nación. En la práctica tienden a confundirse y a entremezclarse y en rara ocasión tienden a confluir y a mostrar lo mismo. La nación como invento burgués del XIX, inacabada en nuestro país, con la vertiente romántica de la primera mitad del siglo y la imperialista, belicosa y fratricida que se originó desde entonces hasta la Gran Guerra.

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Esas naciones que buscaron más territorios, más producción, más riquezas o simplemente más prestigio obligaron a identificar a las personas con una tierra, con unas propiedades, en definitiva con lo material, a adscribirlas como si de vulgares siervos se trataran en un neo-servilismo capitalista.

Hemos de desprendernos de esas ideas para abrazar una nueva, muy vieja en realidad, concepción que nos permita adaptarnos al devenir de los tiempos. Una Europa llena de patrias que hay que conservar enmarcadas en una Patria Grande, a imitación de la idea que mostró el intelectual argentino Manuel Baldomero Ugarte para Iberoamérica pero aplicado en Europa. ¿Y el estado?

Guste o no tiene que seguir principalmente criterios tecnificados y racionales. Un estado fuerte y bien estructurado es el sostén de la patria. Ambas deben complementarse para garantizar el bienestar de sus ciudadanos, que debe ser el fin primero y último de la política. Un ejemplo claro y siempre controvertido es el tema de la inmigración. Podemos argumentar teórica, racional, económica o sociológicamente un control férreo de las migraciones. Pero también podemos apelar al sentimiento o a la identidad cultural para defender nuestra postura. En ese caso la razón y el corazón irían unidos.

Es posible que “racionalizar el estado” sea un término que recuerde en demasía al siglo XVIII y a las políticas ilustradas, pero actualmente ha de adquirir un nuevo significado para garantizar la sostenibilidad estatal. El armazón estatal como protector de la patria. También hay que tener en cuenta que el ethos de lo último no es inmutable, no es estanco, varía tanto por causas endógenas como exógenas, en mayor o en menor medida.

¿Es positivo o negativo? Ninguna de las dos, es algo que ocurre estemos de acuerdo o no. Viene determinado por la vigorosidad de un pueblo que está marcada por la dirección (¿direcciones?) que elija intentando que cada nueva generación sea mejor, o por lo menos continúe el camino, de la anterior. El estado debe estar dirigido de tal forma que garantice el bien común de la mayoría. Por su naturaleza no suele atender a otros criterios. Tampoco debe hacerlo ya que no tiene otra función. Entra en este campo los políticos, burócratas, funcionarios y demás individuos o grupos sociales dependientes directamente del estado. Personas que han de entender que trabajan para su pueblo, no para el estado físico ni para el enriquecimiento personal. En caso contrario deber ser juzgados por el imperio de la ley, sin ninguna vinculación política, económica, clientelar o similar.

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La separación total de la justicia con el poder estatal permitiría la correcta aplicación de la ley. En los casos más severos en donde se atente contra la patria a través del estado (corrupción en todas sus vertientes, agudizadas desde la vuelta a la democracia) se han de estipular como delitos de lesa majestad. La corrupción estatal como el mayor crimen, máximo exponente del individualismo que afecta y destroza toda la sociedad y el bien común.

¿Cómo se puede solucionar estas inclinaciones naturales del hombre? Haciendo la política poco atractiva económicamente estableciéndola como un oficio por vocación. Al mismo tiempo aplicando un control periódico al funcionariado y a todos los integrantes de la administración.

La razón protege el corazón. El corazón bombea la razón.

Texto escrito por David Vioque para Cultura y Geopolítica

El Estado contra el Pueblo

Dejando a un lado todas las definiciones filosóficas y semánticas sobre el Estado, en líneas generales podría decirse que el Estado es el aparato político de una nación. Así, no es ni más ni menos que una especie de organismo cuyo principal objetivo es la representación política de los ciudadanos y la defensa de sus intereses.

Obviamente, dado que todas las personas son diferentes y que los intereses individuales difícilmente coinciden, el Estado tiene que preocuparse de buscar, en todas y cada una de sus acciones, la defensa del interés general de la nación y, por tanto, de la población, quedando los intereses particulares en un segundo plano.

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La increíble historia de la esclavitud en América

La primera imagen que se le viene a uno a la cabeza cuando piensa en la esclavitud que tuvo lugar en Estados Unidos hasta su abolición en 1865 por Abraham Lincoln, es la de personas de raza negra siendo duramente maltratadas por un patrón de raza blanca.

Efectivamente, no es ninguna mentira que una gran cantidad de personas de origen africano fueron utilizadas como mano de obra esclava durante la época colonial. Las cifras comúnmente aceptadas establecen el número de esclavos procedentes de África hasta 1865 en alrededor de 600.000, lo que permite hacernos una idea de la magnitud de este sistema.

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Globalización y Sociedades Tradicionales: El pueblo Masai

El hecho de conocer de primera mano tribus y pueblos ancestrales es una experiencia inolvidable para todas aquellas personas que creen en el tradicionalismo y en la preservación de la diversidad étnica y cultural del mundo.

En una época en la que la globalización amenaza la diversidad cultural bajo la imposición de un único estilo de vida en todos los rincones del mundo, es interesante saber que existen pueblos que se niegan a ser sometidos y que luchan por conservarse fieles a su cultura y tradiciones.

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Podemos: Causas sociológicas de su ascenso

Desde las pasadas elecciones europeas de mayo, mucho se habla de la espectacular irrupción en el panorama político de Podemos. Y más ahora, momento en el que algunas encuestas ya sitúan a la formación como primera fuerza política, y en continuo ascenso.

Vamos a hablar ahora de alguna de las razones del éxito de esta formación. La primera, ni siquiera es responsabilidad de ellos, sino del propio derrumbe del régimen del 78. Los continuos escándalos de corrupción que afectan a todos los partidos, sindicatos e instituciones nacidos en dicho régimen, saliendo gran parte de ellos a la luz ¿casualmente? a escasos meses de las elecciones municipales, autonómicas y estatales, la incapacidad de gestionar la crisis, la falta de perspectivas, etc. provocan la existencia de una amplia bolsa de voto de castigo. Podemos ha sabido elaborar un discurso “anti-casta”, que recoge ese voto de castigo.

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