El Conflicto y el Mundo

En el centro de los hechos que suceden en el mundo, hay uno que en el presente está globalmente extendido. Llega a todas las sociedades, y en cada persona, llega numerosas veces en sus vidas. Me estoy refiriendo a los conflictos, que ha sido un objeto central en el conjunto de las Ciencias Sociales porque a través de los conflictos se suceden los cambios.

Tratemos los conflictos y los cambios, no como algo bueno o malo sino como algo que sucede y tiene unas consecuencias. Es decir, seamos científicos y no agentes de opinión.

En este sentido, al buscar el origen de los conflictos no creo que se encuentre en la actualidad sino que debemos retroceder en el tiempo, porque la situación actual se haya sumergida entre conflictos y cadenas de conflictos desde largo tiempo.

En el nivel más reducido y originario tendríamos el mundo animal, del que los humanos proceden. En el mundo animal existen conflictos, pero ¿son por opiniones, ideologías o religiones? No. Los conflictos en el mundo animal están en la raíz de las cosas: El Territorio. Porque en el espacio que cubre el mundo, cada especie ha ido en busca de su tierra. Aquí está la base de la Patria que luego desarrollan los humanos, y es la afinidad a la tierra donde nacieron e hicieron sus vidas.

¿Por qué defender el Territorio? He aquí donde aparece el motivo de los conflictos: La escasez. Que puede ser escasez de tierra, de recursos alimentarios o hídricos. No entro ahora sobre los conflictos humanos que tienen más conflictos por diversos recursos, sino que permanezco en el nivel animal, en la base de los conflictos. Y en este lugar, los animales lo que buscan es comida, agua y tierra donde vivir.

El conflicto entre animales puede empezar por una sobrepoblación o por una catástrofe natural. En el primer caso, los animales que no tienen posibilidad de vivir en el territorio que nacieron, irán a buscar nuevos territorios y cómo es lógico, a costa de quien ocupara esos nuevos territorios (por contra, si no hay animales en los territorios de expansión no hay conflicto). En el segundo caso, cuando los animales supervivientes de una catástrofe natural no pueden vivir en su tierra, huirán a otras, y se repetirá el mismo patrón de conflicto con los animales locales que hubiera en los nuevos territorios.

Hasta aquí, la base biológica del conflicto se cimenta sobre la escasez del mundo, que no es la “isla de jauja” donde todos pueden vivir, con su sitio y sus alimentos sin tener ninguna preocupación más. Ante la inexistencia de jauja, los animales luchan por sobrevivir, y para ello lucharán entre ellos, sea inter-especie o intra-especie, pero lucharán por dominar un territorio capaz de sostener sus vidas.

En el mundo humano los conflictos empezaron en esa misma dinámica. Una población que llega al territorio que otra domina, y se produce el conflicto. Nadie comparte la tierra y los recursos porque cada cual quiere vivir lo mejor que pueda. En este sentido, cuando dos poblaciones humanas o animales que coinciden en sus modos de vida se encuentran en un territorio, sólo puede quedar una allí. Obviamente descarto los conflictos entre dos elementos que no compartan modo de vida. Por ejemplo, que una manada de lobos se desplace, no afecta en principio a las aves granívoras y frugívoras, ya que cada cual tiene su modo de conseguir alimentos y hacer su vida. Pero si una manada de lobos entra en el territorio de linces, si se puede esperar el conflicto, porque ambos tienen modos de vivir y de alimentarse similares.

Subiendo al nivel de los homínidos, todos tienen el mismo modo de vida inicial: Cazadores-recolectores. Si unos llegan al territorio de otros, se produce conflicto. Nadie quiere que le quiten su alimento y ocupen sus lugares de vida (por ejemplo  cuevas). Pasando a los humanos sedentarios, una población no quiere que llegue otra y le ocupe una fértil ribera, sino que marchen lejos los invasores.

Conflicto

Tras el paseo por el tiempo, llegamos a la historia humana que ha estado sembrada de conflictos en la forma de guerras, como un nivel superior de conflicto en el cual una o varias partes tienen una organización creada para llevar a cabo los conflictos. Como apunte a mayores, las guerras en la humanidad, son la forma refinada o desarrollada de los conflictos en el mundo animal; esto no significa que las guerras sean buenas o malas, simplemente afirmo que las guerras entre humanos son conflictos de mayor complejidad y violencia que en el mundo animal. Con esta situación creciente en el incremento del número de guerras y su aumento en los resultados destructivos, es lo que ha pervivido hasta ahora: De las piedras a las bombas nucleares. De los grupos armados para un acto violento, a inmensos ejércitos con capacidad de aniquilar el mundo en media tarde.

Una vez tenemos vista la línea histórica del conflicto, desde su origen hasta el presente, es el momento de realizar las observaciones sobre las consecuencias de la existencia de conflictos, que como dije, provienen de la escasez de recursos y espacio inherente al mundo. Hasta aquí tenemos el origen y la conclusión: El conflicto y la guerra. Pero ¿cómo se articula la guerra? En este punto la cooperación entre los miembros de un mismo grupo o comunidad humana sirve en busca de la victoria en el conflicto que estuviera o en lo que estén por llegar.

La cooperación entre individuos puede ser pacífica si pueden encontrar una forma de repartirse los recursos existentes, o una cooperación para organizarse y llegar a la victoria. En el primer caso, la cooperación tiende a suceder en el mismo grupo (intra-grupal) y la cooperación para hacer la guerra tiende a suceder en un grupo para enfrentarse a otro u otros (inter-grupal).

Finalmente tenemos en el desarrollo humano unas disciplinas o ciencias cuyo objetivo era regular la vida social para evitar los conflictos o al menos encauzarlos del modo menos violento posible. El paradigma principal se encuentra en el Derecho, que ordena la sociedad mediante la ley y juzga a las personas en función de lo legal. Junto al Derecho hay otros paradigmas de regulación o bien teorías sobre comprensión y regulación en la sociedad desde lo filosófico, político, económico, sociológico, psicológico y antropológico. Pero sin entrar en las teorías de cada una de esas disciplinas, tenemos un extenso campo en el pensamiento que ha sido más o menos desarrollado en función del grupo humano y del lugar. En cualquier caso aquí tenemos un modo de refinar la cooperación desde un trato para cortar un árbol o repartirse la cosecha, hasta nociones como la soberanía política o el contrato social.

En conclusión a todo lo expuesto, el conflicto por el territorio o patria, tiene su origen en el mismo mundo animal y desarrollo de los homínidos a los humanos. La base del conflicto es la escasez de espacio y recursos en el mundo. Y la forma de afrontar esos conflictos se realiza a través de una cooperación intra-grupal para repartirse un recurso, o inter-grupal para formar un grupo organizado con que vencer a otro rival. Los humanos -en diferentes medidas- según el grupo social y el momento observado, han desarrollado sistemas para el control social, destinado a controlar los conflictos sea entre sus miembros o con miembros ajenos. Pero el conflicto se percibe como algo inevitable que o se busca su control, o el conflicto acabará con todo lo construido.

Escrito por Enrique R. Acedo para Cultura y Geopolítica

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