¿Genocidio en América? – Un estudio sobre la hispanidad

Es innegable que la llegada de los europeos a América supuso un trauma social para los nativos americanos, pero ¿hubo un genocidio premeditado? Analicemos los datos de los hispanistas.

Hay varias corrientes que establecen el número de habitantes que podía tener América a la llegada de los europeos:

Una corriente baja que expresa que había unos 13.300.000 habitantes en todo el continente. Representada por el estudioso Ángel Rosenblat llegó a la conclusión de que en torno a 1650 la población se había reducido un 25 % con un total de 10 millones de personas.

Una corriente alcista con fuerte presencia en la denominada Escuela de Berckeley. Basándose en la tasa de tributos (varones indios adultos que pagaban directamente a la Corona), multiplicaron estos indios tributarios por lo que se supone que era el número “normal” de hijos/mujeres que podía tener (generalmente multiplicaban por 5). Llegaron a la conclusión de que en 1492 había entre 90 y 112 millones de indígenas, en 1605 había 4.5 millones. Esto eleva las mortalidad en un siglo al 95/96%, algo que sería único en la historia de la Humanidad, que presuntamente hubiera sido realizado por un puñado de españoles. Otros autores como Riccioli calcularon la exagerada cifra de 300 millones de indios en 1492.

Por último una corriente intermedia, la más ajustada y reconocida en los académicos, hablan de que había 60 millones de nativos en 1492. Estudiosos como Paul Rivet o Denevan son representantes de la misma.

¿Fue culpa de los españoles este descenso? ¿Hubo una premeditación a la hora de descender la población? Analicemos las diversas tesis para negar esto:

?????????????????

Teoría homicida

George Kubler fue el mayor representante. Se basó en el libro de Bartolomé de las Casas llamado Brevísima relación de la destrucción de las indias, un libro con datos “a ojo”, sin argumentos sólidos y sin posibilidad de conteo de los nativos. Muy criticada esta corriente por su falta de rigor científico. Mostró que hubo una gran desastre demográfico por culpa de los españoles, motivados por razones militares y económicas. Al mismo tiempo el libro habla de un desastre en las Antillas, mientras que el periodo de conquistas terminaría en diversas zonas en 1542, 1550 y 1573. Sin embargo tras esto la población siguió descendiendo. En demografía tardo-medieval y moderna la población se recuperaba en apenas una generación, cosa que no ocurrió en América Latina. Es cierto que durante esas conquista murieron nativos por el propio curso de las guerras, pero el afán de los conquistadores (con miles de aliados/auxiliares nativos) no fue de exterminio.

El impacto psicológico

El choque cultural provocó un descenso de la fecundidad en la población indígena tanto por causas sociológicas, psicológicas y socio-económicas. Se crearon nuevas formas de trabajo (para el pago de tributos) que los nativos no entendían. Cayeron en una actitud pesimista creyendo que sus dioses les habían abandonado. Las huidas, el desarraigo y las rupturas familiares fueron la tónica en muchas regiones, mitigado en parte por las reducciones de indios propiciadas por el clero regular; variadas en sus formas y dimensiones, dándose desde el norte de México hasta el Río de La Plata.

Desequilibrios económicos-sociales

Se tiende a utilizar esta causa como el principal factor del descenso de la población. La asimilación en las estructuras castellanas obligó a los indígenas al pago personal de tributos y la obligación de prestar servicio de armas durante las conquistas en tierra firme. Como ya se ha mostrado, era una forma de trabajo nueva, que no entendían y que en ocasiones se tornaba abusiva. Paralelamente se empezó a repartir la tierra entre los conquistadores y beneméritos (primeros colonizadores), menguando las tierras que poseían. Se produjeron también usurpaciones ilegales de las mismas. En cualquier caso las tierras se empezaron pronto a utilizar para la plantación de productos europeos, tanto para el consumo propio como para la exportación. Se introdujo la ganadería extensiva. Ambos elementos no eran consumidos por los nativos. Se alteraron los ciclos económicos, religiosos, sociales y culturales. Con ello se alteró su comportamiento biológico aumentando la mortalidad y disminuyendo la fecundidad y con ello los nacimientos. Al ser reducidas hubo marchas forzadas y concentraciones de pueblos con decenas de etnias/grupos culturales que no compartían vínculos entre sí. Junto a esto la falta de mujeres europeas durante los primeros años, derivando en el mestizaje, explica el descenso de la población nativa y la formación de la sociedad de castas. Factores culturales como la introducción del alcohol provocaron nuevas alteraciones sociales y biológicas.

Las epidemias

Se ha llegado a aventurar “la culpa” de los españoles al “llevar” enfermedades a América contra las que los indígenas no tenían defensas. Esas enfermedades llegarían de manera indirecta, nunca realizada a propósito; la idea de una “guerra biológica” es totalmente falaz. Afectarían mucho más a las zonas tropicales y a las costas del Pacífico; con menos incidencia en las zonas altas y aisladas. Tifus, viruela, sarampión o gripe actuarían sobre una población desmoralizada, débil y sin anticuerpos. Morirían indistintamente hombres, mujeres y niños, comprometiéndose la capacidad reproductiva del momento y de la generación siguiente. A los españoles, enfermedades como la sífilis americana les afectaría, aunque con menor incidencia.

Por separado, no es posible explicar el descenso de población, aunando todos los factores encontramos la explicación al bajón demográfico de las primeras décadas hasta 1650 en donde ya se estabiliza la población hasta 1750, con una expansión de la misma durante los cien años siguientes. Repito ¿hubo un afán “genocida” por parte de la Monarquía Hispánica? De nuevo la respuesta es no.

La lucha moral

De manera paralela a lo que estaba ocurriendo en América, en la península se estaba produciendo un fuerte debate intelectual sobre la legitimidad de las conquistas y sobre la naturaleza de los nativos. La Escuela de Salamanca encabezó esta cuestión, con un debate que no se daría en ningún otro país europeo. Autores como Bartolomé de las Casas, Francisco de Vitoria, Martín de Azpilicueta, Domingo de Soto o Melchor Cano entre otros se convirtieron en estandarte de este dilema que se le planteaba a la Corona.

Se llegó a la conclusión de que los nativos eran libres, vasallos de la Corona, con un tratamiento jurídico similar al de los peninsulares y futuros criollos. Sujetos al derecho natural, con alma, inalienable de todos los hombres, precedentes directos de los Derechos Humanos. Se estipuló a la vez una “minoría de edad” de edad para todos ellos que les equiparaba jurídicamente a las mujeres (tengamos en cuenta el momento social del siglo XVI) en donde el Papa reconocía el poder terrenal de esos territorios a cambio de la conversión al catolicismo. Se tuvo gran interés en ello, porque a los nativos no se les reconocía el pecado original, plasmando un cristianismo más puro. Órdenes regulares pusieron en marcha proyectos de genuina originalidad americana. El antiguo encomendero, Bartolomé de las Casas, realizó reducciones en Guatemala con unos pocos frailes y comunidades unidas de nativos que se adaptaron bien a la nueva religión y modos estructurales castellanos. Otros, como Vasco de Quiroga, realizaron hospitales-pueblo en las inmediaciones de México-Tenochtitlan intentando crear idílicas comunidades que funcionaron de manera notable. En la actualidad todavía se le recuerda con aprecio ganándose el apodo de Tata Quiroga. Los Jesuitas crearon reducciones en el Paraguay a comienzos del siglo XVII, zona marginal en ese momento, con emplazamientos muy rígidos a través de misiones evangelizadores intentado buscar beneficios espirituales y económicos. Un fuerte paternalismo creó fuertes comunidades ciertamente prósperas.

Conclusiones

-¿Se quiso exterminar a los nativos? No, ellos estaban bajo la protección de la Corona, vasallos de la misma.
-¿Se cometieron abusos? Ciertos encomenderos abusaron de sus prebendas obligando a trabajar en demasía a algunos indígenas. La Corona no mostró pasividad, actuó con el fin de subsanar esto a través de las Leyes Nuevas de 1542 aumentando los derechos de los mismos. A su vez un cabildo de indios podía llevar directamente sus prerrogativas a las instituciones españoles.
-Aun analizando todos los datos ya vistos ¿hubiera sido posible que los españoles hubieran perpetrado un genocidio? Hubiera sido un trágico hito sin lugar a dudas. Los españoles apenas fueron unos pocos de cientos durante las conquistas, con la ayuda de decenas de miles de nativos, que les vieron como libertadores, pudieron realizar la rápida expansión que se llevó a cabo. En el caso de que se hubiera querido hacer, repito nunca hubo intención, hubiera sido prácticamente imposible por la escasa cantidad de hombres.

Son cientos de hechos históricos interrelacionados entre sí. No podemos hablar de “buenos” o “malos”, esa moralina partidista, basada en el desprecio propio (tanto en Iberoamérica con en España), sin entrar en bagajes científicos, impide ver una visión objetiva de lo que pasó en América.

“La conquista de América la hicieron los indios y las independencias los españoles”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s